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Antes del debate presidencial ambos candidatos se estrecharon las manos, pero después se lanzaron ‘dardos’.cortesía

Debate presidencial: ¿Por qué los candidatos decepcionaron a los ecuatorianos?

Varios ciudadanos vieron a los presidenciables como dos inmaduros que se atacaron. Experto afirma que se dejaron ganar por los nervios y el miedo

En la escuela y el colegio siempre hay un ‘bravucón’ que en algún momento se va a ‘dar duro’ contra otro de su mismo ‘rango’ para saber quién es el más hostigador.

Esa fue la analogía que usó el abogado y analista César Luis Barthelotti sobre el debate presidencial entre la candidata Luisa González, de la Revolución Ciudadana, y Daniel Noboa, del movimiento Acción Democrática Nacional.

El experto enfatizó que lo único rescatable de este encuentro político fueron los memes que se volvieron virales en las redes sociales.

Consideró que la modalidad del debate, de preguntarse e interactuar entre ellos con tiempos tan cortos y específicos, lo único que hizo fue llevar a la vitrina de TikTok frases coleccionables y sin un trasfondo que impacte a la sociedad. “Ambos salieron con las armas altas para golpear al otro”, puntualizó.

Los memes inundaron las redes socialescortesía

¿Hubo poca seriedad en el debate?

En las calles de Quito y de Guayaquil se consultó a los ciudadanos sobre su reacción ante el careo entre los candidatos. La mayoría concuerda con el analista político.

El debate presidencial dejó una sensación de desilusión entre los entrevistados, quienes esperaban una discusión seria y con propuestas claras. Para muchos, el evento fue solo una exhibición de ataques personales y sin sentido.

Christian López opinó que el encuentro entre candidatos demostró que la política en el país aún sigue siendo pobre y revanchista. Según él, ambos presidenciables se preocuparon por sacarse en cara las diferencias que tienen entre ellos y los movimientos que los representan.

Paula Garzón concuerda con López y agregó que los candidatos se comportaron de una forma inmadura que los hizo decir cosas incoherentes que no están a la altura de un debate. “No se preocuparon por la ciudadanía y por mostrar su plan de trabajo”, señaló.

Muchos ciudadanos admitieron que no vieron el debate presidencial o que se aburrieron a la mitad del mismo.RENE FRAGA

Allison Cisneros acotó que luego del debate existe mayor confusión para escoger a un candidato en la papeleta el próximo 13 de abril, cuando se celebre la segunda vuelta electoral para elegir al próximo mandatario que se sentará en la silla de Carondelet.

“Fue un espacio para la generación de memes y entretenimiento en redes sociales. Muy lejos de la seriedad que implica un evento como este”.

Un análisis más profundo

Barthelotti añadió que los candidatos salieron tensos, como cuando en el colegio los dos ‘bravucones’ quieren demostrar quién es el mejor, pero terminan humillados por los nervios.

Por un lado, según el analista político, Noboa trató de llevar todo a la broma, mientras que González se quiso mostrar como una guerrera, y esas no son sus formas de ser. “Cuando finges mucho, cometes errores”.

Por esto, Barthelotti indicó que el debate se volvió pesado, amargo y tedioso, aburriendo al final a la audiencia.

El debate presidencial duró dos horas y abordó cinco ejes temáticos, como seguridad, empleo y gobernabilidad.CNE

¿Hubo falta de preparación?

Emilio Espinosa manifestó que el tono del debate restó espacio a un análisis detallado de los temas más urgentes para el país. “Se abordaron temas claves, pero las respuestas a menudo se vieron opacadas por ataques personales y descalificaciones”.

Esta percepción fue compartida por Joao Vera, quien lamentó que el debate se haya convertido en una reiteración de acusaciones sin sustancia.

Para Vera, el enfoque en la confrontación evitó que los ecuatorianos escucharan propuestas concretas sobre cómo mejorar la seguridad, la economía y otros problemas que aquejan al país.

Vanessa Pérez analizó el debate desde la perspectiva del lenguaje corporal y concluyó que el miedo fue un factor determinante en la actitud de los candidatos. “Con el apretón de manos, noté miedo entre los candidatos y no me equivoqué. Cuando una persona tiene miedo, lo que hace es atacar”, afirmó.

Mónica Calderón coincidió en que el debate generó muchas expectativas, pero no logró cumplirlas. “Los temas contundentes que era necesario que se los explique con ideas claras, no fueron abordados”.

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