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El trabajo silencioso de la Tri de fútbol playa
Francisco Palma el DT mundialista, trabaja varios días a la semana en la playa El Murciélago de Manta.
Son las seis de la mañana y el día ‘despierta’ en el sector de El Murciélago, la famosa playa de Manta. El primero en llegar es Francisco Palma, el entrenador manabita que llevó a Ecuador al primer Mundial de Fútbol Playa.
Está de regreso a su gran amor, la Tricolor. Es el DT de la sub-20 y selección absoluta. Está entrenando con los chicos que viven en Manta y sus alrededores.
Aquí lo que hay es pasión por el deporte, pues todos los chicos saben que esto no es para ganar dinero, pero sí para darle alegría al corazón, cuando se trata de defender al país.
PALMA, EL MUNDIALISTA QUE ESTÁ AL MANDO
¿De vuelta al trabajo?
Sí, gracias a Dios y a los miembros de la comisión de fútbol playa que me dieron la oportunidad de regresar; primero con la sub-20 y ahora con todas las categorías, en absoluta y mujeres.
¿Está trabajando con doble selección?
Sí, al inicio del 2020 se envió nómina de convocatoria para la sub-20 y absoluta, aunque en la actualidad el porcentaje de convocados en sub-20 bajó, ya que a muchos se les pasó la edad.
¿Hay madera en la sub-20?
Al terminar el torneo Sudamericano sub-20 en Paraguay había buen futuro en ellos, a tal punto que ahora que no son sub-20 ellos entrenan en la absoluta con muchas posibilidades de quedarse en la nómina principal, porque condiciones tienen. Hay que esperar que sigan creciendo.
¿Ahora hay chicos fuera de Manta?
Tenemos jugadores convocados de San Vicente, Jama, Palenque y de Babahoyo, pero aún tenemos oportunidad de ver a más chicos con posibilidades y condiciones de pertenecer a la selección.
¿A partir de qué edad los chicos escogen el fútbol playa?
En ciudades como Manta, donde existen torneos estudiantiles en categorías de 14, 16 y 18, puedo decir que desde los 14 años, ya que en ese período conocen todo lo de la disciplina, específicamente la reglamentación, que es lo más complicado y la parte técnica con base en la preparación.
¿Para qué torneos se está preparando?
Oficialmente se podría decir que no lo estamos haciendo, pero no puedo esperar a que la situación mejore. Es por ello que trabajo con el grupo de seleccionados que son de Manta, esperando que la FEF me autorice los microciclos y tener a todos los convocados con miras a las eliminatorias sudamericanas para el Mundial, que es en Rusia, en agosto.
Vemos bastantes chicos con hambre de gloria en el fútbol playa...
Así es. Ellos quieren también hacer historia logrando clasificar a un Mundial y las ganas no les faltan. Están muy motivados y eso es bueno, además tenemos que aprovecharlos al máximo.
Al que madruga Dios lo ayuda. ¿Usted trabaja desde muy temprano?
Es buen horario para la práctica (07:00), se aprovecha al máximo las dos horas de trabajo que tenemos, aunque si no tuviéramos el problema de la pandemia entrenaríamos en dos horarios.
HORLEN, EL NIETO DEL RECORDADO ZAPATÓN KLÍNGER
Tiene que dar la explicación de su nombre, como lo hizo su padre y antes su abuelo.
En la cédula dice Horlen Klínger Lucas, tiene 20 años, pero todos le dicen Orly, al igual que su abuelito, el exfutbolista Orly Klínger, el Zapatón, como todos lo llamaban.
Es manabita y se dedicó al fútbol playa, pero también tiene una escuela de fútbol en Manta.
Sobre su famoso abuelo le han contado que era un gran defensa central, que defendió a la Tricolor y a varios equipos, entre ellos Liga de Portoviejo y Aucas.
Horlen tiene varias metas en su vida, una de ellas es quedarse en la selección absoluta de fútbol playa.
“De mi abuelo siempre me dicen que es el mejor defensa central que ha jugado en la selección. Llevo un apellido con orgullo, mi meta es llegar al Mundial de Rusia, eso sería espectacular”, dice Klínger.
Lleva el fútbol en la sangre. Su abuelo y padre lo practicaron, ahora él lo hace en la playa.
“El profesor Joselo Palma nos pide que debemos dejar todo en el entrenamiento.
Por ahora solo hay una meta: tener la capacidad para representar a mi país en la selección absoluta”, expresa Klínger mientras se mueve en el estadio Arena, de la playa El Murciélago de Manta.
El entrenamiento con la Tri también tiene la parte afectiva. Cada jornada, cada pelota que va a buscar, cada gota de sudor, se la dedica a su hermano que falleció hace seis meses y como homenaje a su escuela de fútbol le puso el nombre de Maikelcito. Él tenía 22 años y era todo para Horlen.
LOS ANHELOS DE COLÓN
Kevin Colón Delgado ve el futuro de todas las formas: estudia, trabaja y entrena con la selección de fútbol playa. Tiene en su mente lo que hicieron sus compañeros de deporte en el Mundial de Bahamas en el 2017.
Por ahora corre tras la pelota y estudia Ingeniería Eléctrica en la Universidad Eloy Alfaro.
“Gracias a Dios he representado a Ecuador en torneos realizados en Perú, Uruguay, Paraguay, con la selección sub-20; pero mi meta es llegar a la absoluta”, expresa el joven, quien se dedica a administrar el negocio de su padre, el cual está relacionado con la pesca en el sector de San Mateo.
Colón es campeón sudamericano sub-20 y entró al fútbol después que el mundialista Hugo Cevallos lo motivara.
EL RUSO MANABITA
Se llama David Macías, pero todos le dicen Ruso. Lleva dos años en la Tricolor, fue sub-20 y ahora trabaja por un puesto en la de mayores.
“Mi gran sueño es jugar las eliminatorias para el Mundial de Rusia, quiero dejar todo por la camiseta de mi país”, expresa el joven, quien vive en Urbiríos, en Manta. Tiene buena técnica y el estar en la arena es una felicidad gigante.
Lo hecho por los chicos manabitas en el Mundial de Bahamas ha sido su mejor motivación para estar en este deporte que cada día tiene más seguidores.
El Ruso quiere escribir su historia en la arena internacional.