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Buena Vida

Estos son los países más felices del mundo y lo qué podemos aprender de ellos
Finlandia lidera el ranking de felicidad mundial, ofreciendo valiosas lecciones sobre bienestar, confianza y conexión con la naturaleza
Según el World Happiness Report 2024, Finlandia ocupa nuevamente el primer lugar como el país más feliz del mundo, una posición que ha mantenido durante los últimos años. Le siguen Dinamarca, Islandia, Noruega y Suecia. Estos países nórdicos destacan por sus políticas públicas y características sociales que favorecen el bienestar de sus ciudadanos.
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¿Qué hace tan felices a estos países?
- Bienestar social y sistemas de apoyo sólido: los gobiernos en estos países priorizan la igualdad social y la seguridad económica. Finlandia, por ejemplo, ofrece educación gratuita, atención médica accesible y redes de bienestar que protegen a todos sus ciudadanos.
- Confianza en las instituciones y en las personas: existe una alta confianza en el gobierno y en las relaciones interpersonales. Los ciudadanos sienten que sus instituciones actúan en su beneficio, lo que refuerza la seguridad y el bienestar emocional.
- Conciliación entre trabajo y vida personal: estos países promueven un equilibrio entre trabajo y vida personal, con jornadas laborales razonablemente cortas y vacaciones largas. En Finlandia, por ejemplo, se fomenta la flexibilidad laboral para facilitar este equilibrio.
- Conexión con la naturaleza: el contacto con la naturaleza es esencial en estos países. Actividades al aire libre, como senderismo o pesca, generan bienestar físico y emocional, y la naturaleza está protegida y accesible para todos.
- La felicidad no depende del dinero: a pesar de sus economías avanzadas, los países más felices demuestran que una vez cubiertas las necesidades básicas, factores como la comunidad, la salud mental y la confianza son los principales impulsores del bienestar.

¿Qué podemos aprender de estos países?
- Priorizar el bienestar colectivo: los países más felices nos enseñan que el bienestar social debe ser una prioridad. Invertir en servicios públicos como la educación, la salud y la infraestructura social puede tener un impacto directo en la calidad de vida de las personas. Esto no solo fomenta la igualdad, sino que crea una sociedad más justa y cohesionada.
- Promover la confianza y la cooperación: la confianza en las instituciones y en los demás es esencial para una sociedad feliz. Fomentar la cooperación y el apoyo mutuo, tanto a nivel local como nacional, puede fortalecer los lazos sociales y aumentar el bienestar general.
- Cuidar la relación con la naturaleza: en nuestra vida diaria, la naturaleza es a menudo ignorada. Sin embargo, pasar tiempo al aire libre, cuidar el medio ambiente y aprovechar los recursos naturales para mejorar la calidad de vida puede ser un componente crucial para la felicidad.
- Equilibrar trabajo y vida personal: buscar un balance adecuado entre las responsabilidades profesionales y la vida personal es fundamental para reducir el estrés y mejorar el bienestar. Las políticas que favorecen la conciliación laboral y la flexibilidad horaria tienen un impacto positivo en la salud mental de las personas.
¿Y qué pasa con América Latina?
Aunque los países nórdicos dominan las clasificaciones de felicidad, hay países en América Latina que han mejorado notablemente en los últimos años. Países como Costa Rica, Uruguay y Chile han sido destacados por su estabilidad política, su sistema de bienestar social y su enfoque en la educación y la salud. En Costa Rica, por ejemplo, la felicidad es una prioridad nacional. Los costarricenses son conocidos por tener un fuerte sentido de comunidad, y el país tiene una política activa de conservación del medio ambiente. A pesar de los desafíos que enfrenta la región, estos países demuestran que el camino hacia una mayor felicidad está en la construcción de sociedades más equitativas y colaborativas.
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