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En 2024, Ecuador registró 274 femicidios, reflejando la alarmante violencia de género en el país.CANVA.

Laberinto de la justicia: Violencia de género y difícil acceso a la protección legal

Este Día Internacional de la Mujer resalta la persistente violencia de género en Ecuador, que afecta a miles de mujeres

En Ecuador, la violencia contra las mujeres sigue siendo una de las principales crisis sociales que azota al país. A pesar de los avances en la visibilización de esta problemática y los esfuerzos por erradicarla, la violencia de género continúa afectando a miles de mujeres a lo largo y ancho del territorio. 

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Cada día, mujeres de todas las edades, condiciones sociales y regiones enfrentan situaciones de abuso físico, psicológico y sexual, muchas veces dentro de sus propios hogares. En un contexto donde la lucha por la igualdad de género y el respeto a los derechos humanos es una prioridad, la persistencia de esta violencia señala la urgencia de implementar cambios más profundos y efectivos.

Este 8 de marzo, en el marco del Día Internacional de la Mujer, las voces se alzan nuevamente para poner de relieve las desigualdades y agresiones que enfrentan las mujeres, un recordatorio de la lucha constante por sus derechos y seguridad. A pesar de los esfuerzos a nivel nacional e internacional, la violencia de género sigue siendo una realidad inquebrantable en Ecuador, como lo muestran las cifras que continúan siendo alarmantes. 

Aunque el Día Internacional de la Mujer simboliza un llamado a la acción y un espacio de reflexión, también es una oportunidad para hacer frente a la dura realidad que miles de mujeres viven a diario, demandando acciones concretas que garanticen su protección, dignidad y libertad.

Violencia contra la mujer en Ecuador: una problemática alarmante que persiste

Entre el 1 de enero y el 31 de octubre de 2024, Ecuador registró un total de 76.417 emergencias relacionadas con violencia intrafamiliar, de las cuales el 87% fueron agresiones contra mujeres, según reportes del sistema ECU 911. Este alarmante panorama refleja la violencia sistemática que muchas mujeres en el país siguen enfrentando, a pesar de los esfuerzos por erradicarla.

Cada día, el Ecuador coordina un promedio de 218 emergencias vinculadas a diferentes tipos de violencia hacia las mujeres, un dato que subraya la magnitud de este problema social. Las cifras, lejos de disminuir, siguen siendo una realidad sombría en el país, con Guayas encabezando la lista de provincias con mayor violencia de género, especialmente femicidios.

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Amelia Merchán Cruz, muestra la fotografía de su hija Evelyn Lisbeth Pilay Merchán, de 23 años.ÁLEX LIMA

En un reciente informe del Consejo de la Judicatura, que abarcó el período de agosto de 2023 a octubre de 2024, se destacaron 1.072 muertes de mujeres, víctimas de femicidios o muertes violentas relacionadas con género. Estas muertes reflejan la violencia extrema que muchas mujeres deben soportar, enfrentando riesgos constantes en su propio entorno.

274 feminicidios en 2024 en Ecuador

Según el Mapeo para los Femicidios del Ecuador, las estadísticas son aún más preocupantes: hasta el 31 de diciembre de 2024, 274 mujeres fueron asesinadas en el país por razones de género. Un análisis de los datos muestra que Guayas es la provincia más afectada, con 76 femicidios registrados, lo que equivale a un promedio de al menos seis mujeres asesinadas cada mes. Le siguen Manabí, con 39 casos, y Los Ríos, con 24 femicidios.

Estas cifras nos muestran no solo el alto costo humano de la violencia de género, sino también una falla estructural en la protección de las mujeres. Las estadísticas resaltan la urgencia de continuar y profundizar las políticas de prevención y protección, así como el fortalecimiento de los sistemas judiciales y de seguridad, que todavía no logran frenar este ciclo de violencia.

Con carteles y pancartas acuden a los plantones para exigir justicia.ÁLEX LIMA

Justicia doble cara: tarda o falla

Uno de los casos más sonados los últimos meses fue el de la modelo Andreina Díaz, quien en septiembre pasado confesó que fue víctima de violencia de género a manos de su expareja.

"Su violencia física fue solo el comienzo de noches en vela, miedo constante, ansiedad paralizante, autoestima destrozada, confianza rota, la sensación de estar atrapada y sola", contó públicamente sobre la falta de apoyo y guía respecto de su situación. Lo denunció de cara a obtener medidas de protección, como las establece el artículo 558 del Código Orgánico Integral Penal.

En los meses posteriores, ella logró distanciarse de su victimario y se ha mostrado renacida, según conoció EXTRA. "Estoy tranquila porque los planes de Jesús son perfectos", ha dicho.

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Andreína Díaz denunció haber sido agredida, supuestamente, por su expareja.Internet

Pero ese solo es uno de los casos que salen a la luz pública y encuentran difusión en la solidaridad de las redes sociales ante esta realidad.

No pasó así con Mildred, cuyo nombre real es protegido para esta consulta de EXTRA.

Pasando por la mitad de sus años 20, Mildred fue víctima de violencia física por parte de su conviviente en Guayaquil en 2024. En la segunda ocasión, ya se armó de valentía, abandonó la relación y denunció el caso. Mediante pruebas y testigos, ha intentado obtener una orden de alejamiento en contra del abusador. Para ello, ha debido acceder a servicios de salud y protección otorgados por el Estado.

Ella aún está a la espera de que se le otorguen medidas que le den tranquilidad, pero el proceso tarda, para una orden de alejamiento, por ejemplo. En todo caso, está de acuerdo con que debería existir mayor difusión de información por parte de las autoridades para estos casos, además de mayor valentía por parte de las mujeres víctimas. "Hay que saber irse a tiempo y enfrentar lo que venga, siempre es mejor así", dice a EXTRA.

En otros casos, no obstante, la solución es inexistente una vez consumado el acto fatal. Fue la situación de Kizzy Bell Chala Cetre, asesinada por su pareja policía en Urdesa, en Guayaquil. El hombre acudía al domicilio de Kizzy con un ramo de flores, pero en un momento de ira y desenfreno desenfundó un arma y disparó hasta la muerte, quitándose la vida luego. No hubo forma de escapar.

En esta zona de Urdesa Central, Guayaquil, ocurrió el hecho violento.Cortesía

Este 2025, también se conocieron los casos de Keyla (19 años) en Manta, Manabí, y de Julissa (27 años) en Isidro Ayora, Guayas. En ambas situaciones, los asesinatos se cometieron dentro del domicilio, tras dejar entrar a su respectivo victimario, expareja también. Ninguna encontró, en la justicia, la eficacia y la eficiencia que una óptima difusión, de la cual comentaba Mildred, habría conseguido: mantenerlas con vida, a salvo y libres.

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