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Groenlandia rechaza propuesta de Trump y reitera su derecho a decidir su futuro
Groenlandia reitera su autonomía y niega la oferta de Trump, quien veía en la isla una oportunidad estratégica y económica
Groenlandia ha rechazado enérgicamente las declaraciones del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien en 2019 expresó su interés en comprar la isla. Tras el escándalo que generaron sus comentarios, el nuevo primer ministro groenlandés, Jens Nielsen, reiteró que "Groenlandia no está en venta", y subrayó que la isla es soberana, con una identidad y autonomía propia que no está sujeta a intereses externos.
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Las tensiones comenzaron cuando Trump propuso la compra de Groenlandia, un territorio autónomo bajo el Reino de Dinamarca, en varias conversaciones con asesores de su gobierno. Trump defendió la compra como una estrategia para obtener recursos naturales y reforzar la seguridad de Estados Unidos. La polémica creció cuando, en agosto de 2019, Trump canceló una visita oficial a Dinamarca tras la firme negativa de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, de discutir la venta de la isla.

¿Por qué Donald Trump quería comprar Groenlandia?
La propuesta de Trump generó una gran controversia internacional, centrada en los intereses estratégicos y económicos de Estados Unidos. Trump veía en Groenlandia una fuente valiosa de recursos naturales como minerales, gas y petróleo, y una oportunidad para ampliar la influencia estadounidense en el Ártico. Su interés también estaba motivado por la proximidad de la isla a Rusia y otros actores clave en la región, convirtiéndola en una pieza clave para la seguridad nacional estadounidense.
Sin embargo, la propuesta fue rechazada tanto por Dinamarca como por el gobierno groenlandés, que reafirmó su derecho a la autodeterminación. En declaraciones recientes, Frederiksen dejó claro que "Groenlandia no pertenece a nadie más que a sus habitantes", y subrayó que cualquier intento de injerencia externa será rechazado con firmeza.
A pesar del rechazo a la compra, el debate sobre el futuro de Groenlandia sigue vigente, en un contexto global donde los recursos del Ártico y la geopolítica de la región adquieren cada vez más relevancia. El gobierno groenlandés ha reiterado su compromiso de defender su autonomía, asegurando que las decisiones sobre la isla deben ser tomadas exclusivamente por sus propios habitantes.