Tal vez para muchos, las abuelitas no tengan mayor importancia dentro de la familia. Pero, para “Polito” -como cariñosamente le dice su público- esa relación es muy importante y se ha cultivado desde su infancia.
¿El motivo? La cercanía que tuvo con sus abuelas Smaya (materna) y Alicia (paterna), hace 22 años, con quienes se sentía bien a diferencia de la gente joven que lo rodeaba.
“A Smayita, (así le decía con cariño) la acompañaba a misa todos los domingos y de ahí nos íbamos de paseo al hemiciclo de La Rotonda, en el Malecón”, dijo.
Sonriente recordó que en algún momento quiso ser cura. “Quizás hubiese sido un cura moderno, en el buen sentido de la palabra, pero no pasó... Entonces decidí estudiar leyes y luego comunicación”, comentó.
¡Hizo el negocio de su vida!
Durante sus carreras universitarias Polo se adentró en el mundo de la radio un 15 de enero de 1970.
Ifesa, Sucre, Cenit, Continental y Sucesos fueron algunas emisoras en las que laboró. También creó la suya denominada Radio Acción, la cual mantuvo por 10 años al aire.
“Cerré mi radio por cuestiones de la vida y con el dolor de mi alma... Soy un hombre esencialmente de radio. Este medio está presente, aunque no se vea”.
Gracias a esta experiencia, a la recomendación de uno de sus amigos de barrio y a la reunión que mantuvo con talentos peruanos de Panamericana de Televisión -quienes llegaron a Ecuador para realizar una coproducción- este comunicador ingresó a Telecentro (TC Televisión) en abril de 1976.
“Ingresé haciendo locución en off y luego animé Haga negocio conmigo. Pese a que estuve nervioso, porque tenía 21 años y se descompuso mi estómago, salí al aire diciendo ‘Buenas noches Ecuador’”.
Aunque han transcurrido 36 años de transmisión, Polito no pierde los nervios ni su espontaneidad entre su equipo de producción. Desde su llegada impuso un estilo jocoso que lo caracterizó ante el público e invitó a las abuelitas a participar en los concursos para que no se sientan olvidadas y sean parte del show.
“En los años 90 y 91 salimos a exteriores para mostrar la dura realidad que pasaban... Fue triste ver como se ganaban la vida para sobrevivir. Recuerdo que una de ellas me dijo ‘mijito a veces no tenemos ni el alpiste para comer’”.
El animador afirmó que el denominador común que existe en la tercera edad del país es el abandono que sufren por parte de sus hijos. Adicional a ello se encuentra la falta de atención médica.
Son un espejo...
Cada año Polo realiza un programa especial para las madres, donde las abuelitas son las protagonistas.
Para Baquerizo, lo principal es que ellas sientan que cuentan con alguien que las restablezca anímicamente. “Créalo que no puedo desdoblarme de esta, que ha sido mi naturaleza desde niño con la gente mayor”.
"Todas las madres tienen el privilegio que Dios les dio de dar la vida, por eso deben estar en un pedestal. Recuerden que tienen el deber y la obligación de guiar y no de solapar a sus hijos, porque a veces necesitan un “carajazo” para que no se crean dueños del mundo. A ustedes mis parabienes y ojalá tengan la suerte de que sus hijos les den el valor que merecen. En estos tiempos apocalípticos hay que tener suerte y espero que ustedes la tengan". Polo Baquerizo
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