Germania Salazar, Guayaquil
Cinco disparos alarmaron a los moradores de la cooperativa Casitas del Guasmo, avenida Barcelona, sur de la ciudad, luego que dos sujetos de raza afroecuatoriana arremetieran contra la víctima, identificada como Eberton Bismar León Urresto, de 33 años, quien luego de recibir los impactos de bala murió a un costado de la calle. El motivo, según la madre del fallecido, sería por “líos de faldas”.
Acostado y boca arriba quedó el cuerpo del ciudadano, un comerciante del sector que hace un mes había vuelto con su mujer, la madre de sus tres hijos menores de edad. Supuestamente hace unos meses ella lo abandonó por el “arropado”.
Irlanda Urresto, madre del fallecido, manifestó que el 1 de enero su hijo resultó herido con arma blanca y de fuego, “durante un enfrentamiento con el supuesto rival y familiares de este, siendo intervenido en el hospital Luis Vernaza, donde permaneció 18 días”. Agregó que, a pesar de que su vástago fue la víctima, el agresor y sus compinches lo denunciaron en la Fiscalía. Además, señaló que su nuera, hace unos meses, decidió irse con una nueva pareja, pero después volvió con su hijo, motivo por el cual habría sido victimado, ya que “había sido amenazado por el rival”.
Extra trató de ubicar a la mujer del fallecido, pero fue imposible.
“De la anterior agresión que sufrió le quedaron los intestinos fuera del abdomen y este fin de mes tenía que operarse, pero me lo mataron”, dijo llorando la mujer.
Eberton León fue interceptado mientras salía a la calle por dos sujetos de raza afroecuatoriana, quienes le dispararon por cinco ocasiones, aunque, según el fiscal Wilson Castillo, a primera vista solo tenía un impacto en el pómulo izquierdo.
Moradores del lugar comentaron que al fallecido le decían “Tato” y se ganaba la vida como comerciante ambulante que vendía lavacaras y demás artículos de plástico.
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