Un hombre que se dedicaba a la agricultura jamás imaginó que después de libar varias horas con sus amigos encontraría la muerte.
Ángel Gerardo Briones Guerrero, de 37 años, salió de su casa, ubicada en el recinto San Antonio de El Empalme, para realizar la compra de víveres al centro de la población. Luego se puso a libar por varias horas en un bar del sector, sin imaginarse que esta sería la última chupa de su vida.
Al ver que la noche se acercaba Briones se retiró hacia su morada, pero cuando cruzaba un puente de caña que estaba sobre el río El Limón, el pasamanos se quebró, cayó al afluente y pereció ahogado.
Durante la noche no llegó a su vivienda y al siguiente día unos amigos lo hallaron flotando. (ERS)
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